3/9/16

Rajoy termina la investidura con menos apoyos de los que tenía

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No hubo sorpresas. El Congreso rechazó la investidura como presidente del Gobierno de Mariano Rajoy, cosa que él mismo daba por descontada. No obtuvo la mayoría simple de la Cámara en la segunda votación al lograr 170 votos a favor y 180 en contra, exactamente los mismos apoyos que el pasado miércoles. Y las perspectivas para el líder del PP no parecen buenas de cara al futuro. Albert Rivera escenificó un claro distanciamiento con Rajoy, y el PP respondió con indignación, aunque al final se quedó con que "no" lo ha vetado.

 

Rafael Hernando, el portavoz del Grupo Popular, fue durísimo después de que el líder de Ciudadanos deslizara que Rajoy ha de marcharse. "Será nuestro candidato mañana, pasado mañana y durante mucho tiempo", le contestó desde la tribuna. Mientras, en los pasillos, el ambiente se caldeó todavía más. "¿Quién se ha creído?", se quejó un diputado del PP. Tampoco Felipe González se libró de las críticas, a quien le recomendaron "que ponga orden de una vez en su partido".

En teoría, el plan de Rajoy era tratar de mantener vivos los vínculos con Rivera tras la investidura fallida. Pero lo vivido este viernes en el Congreso lo complica todo. "En democracia hay que respetar a quien gana las elecciones. No sé si es usted de la misma opinión", espetó Hernando a Rivera. Según La Sexta, Soraya Sáenz de Santamaría se dirigió a los integrantes de la cúpula de Ciudadanos con un mensaje tras escuchar a su líder: "Os habéis pasado", les dijo, aunque ella lo ha desmentido.

En ocasiones, el portavoz del Grupo Popular parecía olvidarse de Pedro Sánchez para golpear aún con más fuerza a Rivera. "Usted vino a decirnos el otro día que había que buscar un candidato de consenso. ¿Cree usted que alguien aquí puede ser presidente sin haber pasado por las urnas? Eso no se lo merecen los españoles", le siguió criticando Hernando. "Hoy no fracasa Rajoy", zanjó muy contundente.

"Rivera no ha vetado a Rajoy"

Ya con el presidente en funciones camino a la Moncloa, su equipo más próximo intentó rebajar la tensión asegurando que las palabras de Rivera en la tribuna no son "un no literal a Rajoy" y que, en consecuencia, todavía hay margen para el entendimiento. "Les ha molestado el discurso de Hernando... tienen piel fina", deslizaron. "No ha vetado a Rajoy". Aunque, por si acaso, el mensaje que se quiso lanzar alto y claro es que la continuidad del presidente en funciones no está en discusión, como así se escenificará este mismo sábado por la mañana en un Comité Ejecutivo convocado con la orden expresa de "cerrar filas".

La consigna de la dirección ya la avanzó este diario el jueves, y tiene como objetivo que Rajoy se vaya a China el mismo sábado por la tarde con "la tranquilidad" de que su formación seguirá detrás de él sin rechistarle. "El debate se podría abrir fuera, lo intentarán abrir otros, pero no existe en el PP", zanjaron las fuentes consultadas. "Estoy absolutamente convencido de que va a presentarse otra vez", respondió tajante José Manuel García-Margallo, del que se presupone una relación de amistad con el líder.

Previsiblemente, habrá que esperar hasta después de las elecciones vascas y gallegas para comprobar si hay margen para evitar otras generales. En su intervención, Rajoy denunció que Sánchez tiene un "deseo poco confesable de repetir" los comicios. "Las urnas del próximo diciembre no podrían reparar la carencia de Presupuesto, ni los incumplimientos con Europa, ni la financiación de las comunidades, ni el daño a nuestras perspectivas de crecimiento y empleo. El no gobierno tiene coste. Pasará una alta factura. Y tendremos que pagarla entre todos", arguyó, sacando a colación las pensiones. Entonces, sí agradeció el respaldo de Ciudadanos, al igual que el de Coalición Canaria. El miércoles, llegó a augurar una "amistad" duradera con Rivera.

El enfado de Ciudadanos

La intervención del líder de Ciudadanos y el rapapolvo de Hernando rompieron la posible química. De hecho, si en el PP se enfadaron, en el partido centrista todavía más. Fuentes del partido naranja calificaron de "gran vileza" las palabras del portavoz popular y vieron la prueba de que "ya están pensando en unas terceras elecciones".

En contestación a las acusaciones del PP, las citadas fuentes negaron que Rivera no fuese constructivo en su discurso ya que, afirmaron, se limitó a constatar "el fracaso de Sánchez y de Rajoy a la hora de lograr una investidura este año". "Aquí los dos grandes se han vuelto locos", declaró al término de la votación un dirigente de Ciudadanos, buen conocedor de la negociación con el PP, y que insistió en la posibilidad de una repetición electoral.

Minutos antes de que comenzara el debate, Juan Carlos Girauta, el portavoz centrista, ya adelantó la posición del partido: "Si hoy no se inviste a Mariano Rajoy, el acuerdo que firmamos deja de estar vigente" ya que, matizó, el texto "comprometía a este intento".